Factores de Riesgo Psicosocial. La salud mental importa

Foto: Google

Foto: Google

Según datos de la Subsecretaria de Seguridad Social (SUSESO), el año 2017 el 22,5% del total de licencias médicas fue por trastornos mentales, siendo este el porcentaje más alto de las licencias médicas (y del gasto asociado) en el sistema. Así, las licencias por salud mental se ubicaron por sobre las licencias por problemas osteomusculares, respiratorios y traumatismos.

 Chile sigue así la tendencia general de las sociedades contemporáneas. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la incorporación de las tecnologías de la información han reducido la calidad e intensidad de la energía física y aumentado las demandas mentales en los lugares de trabajo. Dichos cambios han generado mayores exigencias a todo nivel en los trabajadores, lo que ha desembocado en un deterioro creciente en su salud física y, especialmente, en salud mental.

 Por esto razón, el año 1984, la OIT comenzó a hablar de los factores psicosociales del trabajo, que consisten en interacciones entre el trabajo, medio ambiente, satisfacción en el trabajo y condiciones de la organización, por una parte, y las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y su situación personal fuera del trabajo, por otra. Dentro de los factores psicosociales se encuentran los llamados factores de riesgo psicosocial, que son aquellos que pueden provocar daño a la salud, tanto física como psicológica de los trabajadores, al actuar como factores desencadenantes de la tensión y estrés laboral.

 Según la Superintendencia de la Seguridad Social del Gobierno de Chile, los efectos que estos factores pueden generar sobre la salud psicológica de los trabajadores cubren un amplio espectro que incluye: depresión, ansiedad, irritabilidad, preocupaciones por tensión psíquica, insatisfacción, desánimo, disminución de la capacidad del procesamiento de información y de respuesta, dificultad para establecer relaciones interpersonales y asociatividad dentro y fuera del trabajo, y conductas relacionadas con algunas adicciones como fumar, consumo de alcohol y drogas.

 En otras palabras, la salud mental importa y los factores de riesgo psicosocial están permitiendo hablar de salud mental en el trabajo y valorizar los costos que tienen los ambientes laborales tóxicos para los trabajadores, sus familias, y también para la misma empresa, ya que un trabajador fuera de su puesto por licencia médica acarrea costos a todo nivel. Richard Layard, el famoso economista inglés conocido en el mundo entero por su libro “La Felicidad. Lecciones de una nueva ciencia”, el año 2015 lanzó un siguiente libro llamado “Thrive. The power of Psychological Therapy”, en el cual formula una sugerente hipótesis: La enfermedad mental es el gran problema oculto de las sociedades modernas.

 Según Layard, cual más cual menos, cualquier persona de una sociedad occidental contemporánea puede recurrir directamente a la farmacia a comprar un remedio si tiene un dolor muscular o un problema estomacal. No ocurre lo mismo con esa persona si siente una profunda tristeza por la pérdida de un ser querido o si siente altos niveles de angustia por la exigencia cada vez mayor en su puesto de trabajo. En este post propongo que las prácticas de mindfulness, respaldadas por cada vez más evidencia acerca de sus beneficios en la salud mental (disminución de ansiedad, disminución de recaídas en depresión, aumento de bienestar, entre otros), pueden pasar a ser una gran herramienta para mejorar la salud mental de los trabajadores dentro de una organización.

 Richard Layard, el famoso economista inglés conocido en el mundo entero por su libro “La Felicidad. Lecciones de una nueva ciencia” (…) formula una sugerente hipótesis: La enfermedad mental es el gran problema oculto de las sociedades modernas.

Bruno Solari.